Maíz, agua y cal: tres ingredientes y unos 3.500 años de historia. La nixtamalización es la razón de que la tortilla mexicana huela, sepa y alimente como ninguna otra. Aquí te contamos la ciencia y la historia detrás del proceso.
La nixtamalización es un proceso mesoamericano de unos 3.500 años de antigüedad que consiste en cocer el maíz en agua con cal, dejarlo reposar, lavarlo y molerlo para obtener la masa de tortillas, tamales y totopos. Transforma la química del grano, multiplica su valor nutricional y le da a la tortilla mexicana ese sabor que no se parece a nada.
¿Qué es la nixtamalización exactamente?
Aviso de navegación: si lo que buscas es la receta, tenemos una guía para hacer tortillas de maíz en casa; este artículo va de la ciencia y la historia que hay detrás. La palabra viene del náhuatl: nextli (ceniza o cal) y tamalli (masa de maíz). El nixtamal es, literalmente, el maíz ya cocido con cal y listo para moler. El proceso tradicional sigue estos pasos:
- Cocción: los granos de maíz seco se cuecen en agua con una pequeña proporción de cal alimentaria (hidróxido de calcio), normalmente alrededor del 1% del peso del grano.
- Reposo: el maíz descansa en ese líquido alcalino —llamado nejayote— entre 8 y 16 horas, muchas veces toda la noche.
- Lavado: se enjuaga el grano frotándolo. El agua arrastra el exceso de cal y el pericarpio, la piel externa que se ha aflojado con la cocción.
- Molienda: el nixtamal se muele —antes en metate de piedra, hoy casi siempre en molino— y se convierte en masa fresca.
Hay evidencia arqueológica de esta técnica en Mesoamérica desde hace al menos 3.500 años: restos de vasijas y análisis de residuos en la zona del actual sur de México y Guatemala apuntan a que las culturas de la región ya nixtamalizaban mucho antes de olmecas, mayas y mexicas tal como los conocemos. Es una de las tecnologías alimentarias más antiguas del continente y sigue funcionando igual hoy.
¿Por qué la nixtamalización transformó una civilización?
Porque convirtió un cereal correcto en un alimento capaz de sostener a millones de personas. La clave está en tres cambios químicos:
- Libera la niacina (vitamina B3). En el maíz sin tratar, la niacina está ligada a otras moléculas y el cuerpo humano apenas puede absorberla. El medio alcalino de la cal rompe esos enlaces y la vuelve biodisponible.
- Aporta calcio. Parte del calcio de la cal queda incorporado al grano. En dietas donde la tortilla es el pan de cada día, esa aportación es significativa.
- Mejora la proteína. El proceso aumenta la disponibilidad de ciertos aminoácidos y, combinado con frijol —la pareja histórica del maíz—, forma una proteína prácticamente completa.
La prueba de su importancia llegó por contraste. Cuando el maíz cruzó a Europa tras la conquista, viajó sin manual de instrucciones: se adoptó el grano pero no la cal. En regiones del norte de Italia, del sur de Francia o de España donde el maíz se volvió alimento básico —en forma de polenta o pan de maíz—, apareció la pelagra, la enfermedad por deficiencia de niacina que causa dermatitis, diarrea y demencia. En Mesoamérica, donde el maíz era todavía más central en la dieta, la pelagra prácticamente no existía. La diferencia era un puñado de cal.

¿Maíz nixtamalizado, harina de maíz normal y Maizena: en qué se diferencian?
En España conviven tres productos que se confunden constantemente y no son intercambiables:
| Producto | Qué es | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Harina de maíz nixtamalizado (tipo Maseca o Minsa) | Nixtamal molido y deshidratado; se rehidrata con agua y vuelve a ser masa | Tortillas, totopos, sopes, tamales |
| Harina de maíz común (polenta, harina para arepas) | Maíz molido sin tratamiento alcalino; la de arepas es precocida al vapor | Polenta, arepas, pan de maíz, rebozados |
| Maizena (almidón de maíz) | Solo el almidón del grano, sin fibra ni proteína | Espesar salsas, cremas y repostería |
El error clásico del recién llegado: intentar hacer tortillas con Maizena o con harina de arepas. El resultado se agrieta, no huele a nada y no flexa. Sin nixtamalización no hay masa de verdad, y por eso una tortilla auténtica es también naturalmente sin gluten: es maíz, agua y cal, nada más.
¿Por qué la tortilla mexicana sabe distinto?
La nixtamalización no solo cambia la nutrición: cambia el sabor y la textura. La cocción alcalina genera compuestos aromáticos propios —ese olor entre a maíz tostado y a tierra húmeda que llena una tortillería— y modifica los almidones para que la masa sea elástica y moldeable. Por eso una buena tortilla se infla en el comal, se dobla sin romperse y aguanta salsa sin deshacerse, algo que ninguna harina sin nixtamalizar consigue. Es la misma razón por la que un totopo hecho de masa nixtamalizada cruje distinto y absorbe la salsa sin volverse chicle.
¿Dónde se nota la nixtamalización en el plato?
En casi todo lo que asocias con México. Los totopos de unos chilaquiles, la tortilla de un taco, la base gruesa de un sope, la masa de un tamal: todo empieza en el nixtamal. Cuando pruebas una tortilla hecha con maíz nixtamalizado de verdad y la comparas con una industrial de trigo o de harina sin tratar, la diferencia no es sutil: es otra categoría de alimento. En Benditos Sueños, en San Bernardino 7 (Madrid), trabajamos sobre esa base de maíz para nuestros chilaquiles y antojitos; puedes ver cómo se traduce en la carta.

Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra nixtamal?
Viene del náhuatl nextli (ceniza o cal) y tamalli (masa de maíz). El nixtamal es el maíz ya cocido en agua con cal y reposado, listo para moler y convertirse en masa de tortillas, tamales o totopos.
¿La cal que se usa para nixtamalizar es peligrosa?
No. Se usa cal alimentaria (hidróxido de calcio de grado alimentario) en proporción mínima, alrededor del 1% del peso del maíz, y el grano se lava a fondo después del reposo. Es el mismo compuesto que se emplea en otros procesos alimentarios y lleva milenios de uso seguro.
¿Puedo nixtamalizar maíz en casa en España?
Sí. Necesitas maíz seco de grano entero (no palomitas), cal alimentaria —se consigue en tiendas de productos latinos y online— y una olla no reactiva. Se cuece, se reposa toda la noche, se lava y se muele. Si prefieres el atajo, la harina de maíz nixtamalizado tipo Maseca ya trae el proceso hecho.
¿El maíz nixtamalizado tiene gluten?
No. El maíz no contiene gluten y la nixtamalización no añade ninguno: solo intervienen agua y cal. Una tortilla de maíz nixtamalizado auténtica es apta para celíacos siempre que no haya contaminación cruzada en la cocina.
¿Qué diferencia hay entre masa y harina de maíz nixtamalizado?
La masa es el nixtamal recién molido, húmedo y perecedero: es lo que usan las tortillerías en México. La harina nixtamalizada es esa masa deshidratada y pulverizada para conservarse meses; al mezclarla con agua recupera gran parte de sus propiedades, aunque los puristas notan la diferencia de aroma frente a la masa fresca.




